Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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La Contraseña se encuentra en la calle Ponzano y al principio, engaña. Su primer espacio, una barra pequeña para tomar una caña o un vino abierto a la calle, parece el único. Pero detrás de él se encuentra un restaurante enorme dividido en varios espacios y cuya decoración nos lleva de viaje por el mundo. En la parte de arriba hay un gin bar, perfecto para tomar una copa y relajarse después de la cena; y en el subsuelo, cruzando incluso la cocina donde trabaja el chef Javier del Castillo, nos encontramos con la cámara secreta de La Contraseña. Una habitación VIP que sólo funciona mediante reserva y contraseña, a la que se accede cruzando una puerta acorazada auténtica traída de un banco. Una vez dentro, el trato es exclusivo y el silencio, absoluto. La carta es variada, cambia según la temporada y ofrece platos nacionales e internacionales, todos ellos realizados con materia prima de la mejor calidad.