Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas es un importante punto de tráfico ilegal de especies, cuyo control recae principalmente en el Servicio de Vigilancia Aduanera y el Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil).

Las cifras, según denuncia WWF, son abrumadoras: Alrededor de 100 tigres, 30.000 elefantes y más de 1.000 rinocerontes son asesinados cada año para traficar con sus huesos, su piel, sus colmillos o sus cuernos y cada año se comercializan de forma ilegal 1,5 millones de aves vivas.

España, en este sentido, se presenta como un punto de entrada a Europa para el tráfico de especies, por su proximidad a Latinoamérica y Africa, origen de muchas de las especies protegidas como las que se trafica.

Tras la Pista ha entrado en los almacenes de los servicios de vigilancia aduanera, donde se encuentras muchas de las aprensiones de especies de fauna y flora protegidos realizadas en el aeopuerto.