Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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Las mujeres obligadas a prostituirse por el clan Sandulache sufrían brutales palizas, amenazas diarias con una ketama, violaciones y eran obligadas también a comer billetes. Así actuaban los seis miembros del clan, a los que la fiscalía atribuye once delitos de trata de seres humanos, once de prostitución coactiva, un delito de lesiones graves y otro de blanqueo de capitales son los delitos, y que se enfrentan a un total de 617 años de cárcel.

Los dos hermanos de origen rumano están acusados de captar a las mujeres en su país de procedencia para obligarlas a ejercer la prostitución en distintos locales de alterne, el Model's y el Delpho's. Esta no es la única cuenta pendiente con la justicia de los hermanos Sandulache, que el pasado mes de diciembre fueron de nuevo detenidos por los mismos delitos que cometieron en 2013.

Dos de las mujeres de nacionalidad rumana acusadas de formar parte de una red de trata de blancas han relatado ante la juez de la Sección Segunda de la Audiencia como tanto ellas -las acusadas de controlar al resto de chicas-- como el resto de víctimas sufrieron "constantes golpes, palizas, amenazas, abortos forzados e incluso les obligaron a tragar dinero" por parte de los hermanos dirigentes del grupo criminal organizado.

Una de la mujeres, supuesta novia del cabecilla, ha relatado que después de cada paliza recibida era obligada a mantener relaciones sexuales con su agresor. "Yo no pensaba siquiera que me estaba violando porque yo pensaba que esa era la vida normal", ha señalado.

Entre los abusos y maltrados sufridos ha relatado como fue obligada a abortar en contra de su voluntad cuando estaba embarazada de quince semanas. Una cuestión - dijo- les pasó "a casi todas las chicas porque les obligaban a mantener relaciones sin preservativo".