Alberto Durán tras la cogida en la Plaza de Valdemoro | TELEMADRID
(Actualizado

La tarde en Valdemoro tuvo de todo: emoción, percances y nombres propios en un festejo marcado por la seriedad del encierro y por la falta de contundencia con los aceros en momentos clave. Fernando Plaza dejó la impronta más firme del festejo, Juan Miguel tocó pelo y Alberto Durán sufrió la cara más amarga con una fea cogida que condicionó el desarrollo de la corrida.

Fernando Plaza firmó la actuación más rotunda de la tarde, aunque sin premio. Ya en su primero, tercero de la función, dejó una faena de buen corte, asentada y con especial brillo al natural, por donde brotaron los muletazos más puros.

Alberto Durán herido en el cuarto toro de la sexta clasificatoria de la Copa Chenel

Con paciencia y buen sentido, fue construyendo una labor que tuvo eco en los tendidos, rematada con bernadinas ajustadas. Sin embargo, el acero volvió a cruzarse en su camino y todo quedó en una ovación.

Más rotunda aún fue su actuación frente al sexto. Con una firmeza impropia de su corta trayectoria, Plaza se mostró seguro desde el inicio, estructurando una faena de menos a más que alcanzó su cenit nuevamente al natural, con un toreo profundo, vertical y muy ceñido. El público conectó con la verdad de su propuesta, pero la espada —trasera y tendida, obligándole a descabellar— volvió a diluir un triunfo que parecía hecho.

Juan Miguel, por su parte, firmó una tarde de interés que tuvo su punto culminante en el segundo de la función, un buen toro de López Gibaja al que toreó con temple y entrega, metiéndose entre los pitones y dejando una labor compacta que rubricó con una gran estocada. Paseó una oreja de peso.

Volvió a mostrarse a buen nivel en el quinto, un excelente ejemplar de Baltasar Ibán que sacó bravura y emoción desde los primeros compases. Juan Miguel lo entendió y lo llevó toreado por ambos pitones, con momentos de relajo y buen gusto, en una faena completa. El fallo con el descabello le privó de un trofeo que le hubiera abierto la puerta grande, mientras que el toro fue premiado con la vuelta al ruedo.

La cruz de la tarde la protagonizó Alberto Durán. El zamorano había dejado detalles interesantes en el primero, al que cuajó por momentos con temple y buen gusto, especialmente al natural, aunque el fallo con los aceros le dejó sin premio. Pero fue en el cuarto donde llegó el drama. El de Baltasar Ibán, exigente desde salida, le prendió de forma muy violenta en una tanda por el izquierdo, alcanzándole en la zona de los testículos. Consciente de la gravedad, Durán tuvo que ser trasladado de inmediato a la enfermería, dejando la tarde en manos de sus compañeros.

FICHA DEL FESTEJO

MADRID, domingo 3 de mayo de 2026. 6ª Copa Chenel. Lleno de “No hay billetes”

Tres toros de ANTONIO LÓPEZ GIBAJA (1º, 2º y 3º), bien presentados, manejables primero y tercero y noble y encastado el importante segundo. Tres más de BALTASAR IBÁN (4º, 5º y 6º), bien presentados. Deslucido y con peligro el cuarto; encastado y noble el notable quinto, premiado con la vuelta al ruedo; y noble y con mucha clase el sexto.

ALBERTO DURÁN, silencio y herido.
JUAN MIGUEL, oreja y vuelta tras petición y aviso.
FERNADO PLAZA, saludos tras petición y saludos.

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