Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
(Actualizado

La revolución de 1979 significó el reemplazo de una monarquía autoritaria pro occidental por una teocracia republicana, autoritaria y anti occidental.

Cuarenta años después, los estudiantes, hijos de aquella revolución, están cansados de una crisis económica a la que no ven salida y que impulsa a muchos a quererse ir del país.

"Estamos decididos a dejar Irán, dice Mania Filum. Los que se quedan es porque tienen padres ricos o buenos trabajos". "La situación es un desastre por razones políticas", afirma Sayan Momeni, estudiante de odontología, aludiendo al bloqueo estadounidense.

"La revolución no tuvo en cuenta nuestra demandas", asegura Farzad Farahani. Kimia Zakeri, estudiante de diseño gráfico dice que "mi padre lucho en la revolución al lado de Jomeini. Ahora está decepcionado. Cree que la situación económica debería ser mucho mejor".

El régimen no está dispuesto a olvidar por un momento la brutal represión ejercida por Mohamed Reza Palevi. En la antigua cárcel de Ebrat se acaba de inaugurar un Museo de la Tortura, auténtica galería de los horrores protagonizada por la SEVAK, la salvaje policía política del Sha.