Donald Trump se ha convertido en el presidente o candidato de Estados Unidos que más intentos de asesinato ha sufrido en la historia reciente del país. Tres, en total. El último hace 2 años, cuando un francotirador llegó al alcanzarle en una oreja.
Fue uno de los primeros intentos por acabar con su vida, en Nevada en 2016 en pleno mitin. Un joven intentó dispararle para, como aseguró, evitar que Trump fuera presidente.
Ha habido muchos intentos: de seguidores del ISIS, americanos de todo signo político, personas con trastornos psiquiátricos, que han tratado de una u otra forma 55"acabar con él.
Pero el que más huella dejó hasta ahora, fue sin duda el ataque en Pensylvania. En pleno discurso, para obtener su segundo mandato. Un joven disparó contra él, en un intento de magnicidio mucho más estudiado que los anteriores y que acabó con un muerto, dos personas en estado crítico y un Donald Trump alcanzado en una oreja.
Se convirtió en el primer presidente o candidato que resultaba herido desde Ronald Reagan en el 81.
En un país en el que 4 de sus presidentes han muerto asesinados, esta pequeña herida supuso para él un espaldarazo y dejó imágenes, que le abrieron las puertas de la Casa Blanca.
Dos meses después, otro intento. Esta vez, el hombre no llegó a abrir fuego. Fue detenido con su rifle en Mar a Lago, a punto de apretar el gatillo, con Trump a 350 metros, jugando al golf.