Escuchar cualquier ruido o voz pidiendo ayuda ha sido vital en casos como el de esta niña de La Guaira. Sus llantos alertaron a los rescatistas que pudieron sacarla de entre los escombros.
Los supervivientes se afanan en buscar a sus familiares. Servicios de rescate de todo el mundo trabajan ya sobre el terreno. Los milagros continúan produciéndose, aunque con cuentagotas. Entre ellos, el rescate de una madre bebé con tan sólo 18 días que nació.
Las autoridades de Venezuela eleva a 920 los muertos y 3.360 los heridos. La ONU sostiene que podrían ser 50.000 las personas que aún siguen desaparecidas por los seísmos en Venezuela.