Vídeo: REDACCIÓN / EFE | Foto:Telemadrid
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Técnicos y bomberos del Ayuntamiento de Madrid aún siguen evaluando si hay que tirar abajo el edificio que explosionó este viernes en la calle General Pardiñas del Barrio de Salamanca madrileño. De momento, los bomberos lo han apuntalado y próximamente tomarán una decisión al respecto.

Por su parte, los inquilinos de ese inmueble no han podido ni siquiera entrar a recoger sus enseres, pero sí lo han hecho a lo largo del día los de los 2 edificios colindantes, también desalojados: Acompañados por un bombero, poco más de 10 minutos y de piso en piso. El goteo de vecinos de los edificios colindantes al de la explosión es constante. por fin han podido recoger algunos de sus enseres.

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Los vecinos del número 33 de General Pardiñas que no comparten medianera con el edificio siniestrado podrían volver mañana a sus casas si la constructora da el visto bueno. Los que compartían muro no.

Y en el número 35 de General Pardiñas los bomberos siguen trabajando. El edificio está muy dañado con zonas que aún corren riesgo de derrumbe.

Algunos vecinos con pisos no colindantes podrán volver mañana a sus casas

En su conjunto, el edificio donde se originó la explosión (de cuatro alturas) se mantiene estable, ha indicado el supervisor de guardia de Bomberos de Madrid, Antonio Marchese, que también ha señalado que la empresa constructora volverá a solidificar el edificio para convertirlo en un espacio seguro. Será después de esa actuación cuando se determine el futuro del inmueble, ha detallado.

Los daños en las fincas contiguas han sido menores, con ventanas rotas y “mucha proyección de escombros” pero también estables, más allá de algunos muros que han sufrido grietas. En este caso, “el problema no es la vivienda, sino los daños en las medianeras”, ha dicho Marchese, por lo que todavía no puede descartarse un derrumbe parcial.

En este caso, serán los técnicos de Protección de la Edificación quienes tomarán la decisión, “a lo largo de la semana”, de cuándo puedan volver los vecinos, ha concretado, aunque ha avanzado que, por el momento, ningún vecino de los tres edificios volverá a casa en los próximos días para evitar cualquier tipo de percance adicional.

Hasta el momento 96 personas han sido desalojadas de sus viviendas como medida de precaución, aunque solo seis han precisado alternativa habitacional, ha señalado el jefe de unidad de Samur-Social, Juan Carlos Arellano.Arellano también ha contado que su equipo atendió “todo tipo de necesidades” a los vecinos, como la disposición de medicación, la entrega de las mascotas que se quedaron en las casas a sus dueños o la atención específica a personas mayores.

Entre los que han podido recuperar algunas pertenencias se encontraba el senador del PP Rafael Hernando, que ha acompañado a su hermana, residente en uno de los dos inmuebles desalojados por precaución, para ayudarle en la recogida de enseres personales.

“Dentro de lo que cabe, la vivienda no está demasiado afectada. Está la zona del salón, con los cristales destrozados, las puertas, pero si lo comparamos con la terrible desgracia de los vecinos del 35, dentro de lo que cabe hemos tenido cierta fortuna”, ha contado Hernando a la prensa.

La casa de la hermana del senador popular ha sufrido daños especialmente en una habitación, con ventanas, persianas, mesas rotas.“Hemos venido a recoger algunas cosas. Ahora van a dejarlo todo precintado, y en los próximos días nos irán comunicando y dando información sobre qué tenemos que hacer”, ha explicado.

A Julián la explosión le pilló comiendo en el comedor de su casa. “Fue un estruendo que no te lo puedes imaginar en la vida, como si fuera un estallido grande, y de repente todo lleno de polvo, en menos de un segundo, y ver por la ventana cómo caían los escombros”, ha relatado a Efe.

El residente, que abandonó su casa “con lo puesto”, ha detallado que, tras entrar a por algunos objetos de valor acompañado de un bombero, se ha encontrado su estudio “reventado” por los “proyectiles” de la explosión. “Todos los proyectiles han venido contra la fachada nuestra, la que da al patio interior. El tercero y el cuarto somos los que más hemos sufrido.