Vídeo: EFE | Foto:Telemadrid
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Leonor, princesa de Asturias, ya es quinceañera, edad que la aboca a una creciente actividad institucional condicionada temporalmente por la pandemia y en una tesitura desconocida hasta ahora por la Corona al ser diana de críticas que proceden incluso del Gobierno de coalición.

Doña Leonor cumple 15 años dos semanas después de que por segunda vez en su vida entregara en Oviedo los premios que llevan su título, un escenario en el que sus palabras, sus gestos e incluso su vestuario (por vez primera con zapatos de tacón), denotaron que dejó atrás la niñez y avanza en el aprendizaje del papel que está llamada a desempeñar.

En ese camino, el año transcurrido desde su último aniversario ha supuesto un curso acelerado sobre las dificultades a las que se enfrentan tanto el país como la propia institución monárquica.

Cumpleaños en plena pandemia

Su vida ha sufrido en ese periodo algunos cambios idénticos a la de la mayoría de adolescentes, que, a consecuencia del coronavirus, han visto cómo tenían que recluirse en casa, modificar hábitos y seguir sus clases por videoconferencia.

Junto con su hermana, en pleno confinamiento, se sumó a la ola de solidaridad ante el momento que vivía España y, en un vídeo difundido por Zarzuela, recordó el sufrimiento de quienes habían perdido a algún familiar a causa de la enfermedad y agradeció su labor a todos los que estaban ayudando en la lucha contra ella.

"Todos sois importantes", dijo entonces la princesa en la que fue su segunda presencia pública del año tras acompañar a sus padres el 3 de febrero a la sesión de apertura solemne de las Cortes.

Casi todas las demás han estado ligadas a la pandemia o ha hecho referencia a ella en sus intervenciones. Así, de luto, participó junto al rey, doña Letizia y la infanta Sofía en un minuto de silencio en Zarzuela por las víctimas de la covid-19, asistió al acto central de homenaje a todas ellas en el Palacio Real, y en su discurso en la entrega de los Premios Princesa de Asturias llamó a la responsabilidad de los jóvenes ante el coronavirus.

En varios de esos actos y en otros como la celebración de la Fiesta Nacional el pasado 12 de octubre, doña Leonor ha coincidido con representantes de Unidas Podemos que, ya como miembros del Gobierno, han seguido vertiendo críticas contra la monarquía.

Ataques a la corona

La edad de la princesa le hace ser ya plenamente consciente de lo que representa, de lo que supone la institución y de los ataques que sufre por parte de algunas formaciones políticas y colectivos de diverso signo.

Y también puede entender ya el alcance de una situación como la que ha llevado a su abuelo, el rey Juan Carlos, a abandonar España ante una coyuntura que ha servido para alimentar los argumentos de quienes desean acabar con la monarquía.

Frente a ello, doña Leonor se prepara para su papel como heredera de la Corona, ese que la reina no dudó en recordar cuando este verano, en Baleares y en la primera visita de la princesa a un centro de inclusión social, una joven le preguntó que quería ser de mayor.

"Lo que tiene que, no lo que quiere ser", recordó doña Letizia apelando al devenir sin sobresaltos de la historia.

Más presencia institucional

Sus 15 años atisban ya un incremento paulatino de su presencia institucional y acercan la respuesta a interrogantes como si tendrá formación militar, de qué tipo, qué estudios realizará, si cursará alguno en el extranjero...

También cuándo representará por vez primera a España en algún evento internacional, un estreno que su padre protagonizó en Cartagena de Indias cuando tenía los mismos años que ahora cumple la princesa. De momento, doña Leonor, cada vez más desenvuelta en sus apariciones en público pero aún sin abandonar la timidez, continúa con su preparación.

Hasta su mayoría de edad seguirán despejándose incógnitas sobre su futuro, y cuando el 31 de octubre de 2023 cumpla 18 años, deberá jurar ante el Congreso, como hizo su padre, fidelidad a la Constitución. Ese día, si se apura la actual legislatura, España estará a las puertas de unas elecciones generales. Y si el Gobierno se mantiene sin cambios, la princesa verá en el banco azul a algunos de quienes desean que ella nunca llegue a reinar.