Estos ataques son el colofón de una larga crisis desde que se supo que el régimen de los ayatolás estaba intentando desarrollar armas nucleares. Una crisis que ha ido subiendo y bajando de temperatura, alternando el diálogo con los enfrentamientos hasta este último ataque a gran escala. Así ha sido el camino que ha desembocado en este violento desenlace.
Estados Unidos e Israel siempre han visto en Irán a un peligro para la zona. La desconfianza se intensifico en 1979 con la llegada de la revolución islámica. Desde entonces se rompen relaciones diplomáticas y durante décadas mantienen enfrentamientos por sus distintos apoyos a los países del Golfo Pérsico.
Pero el tema que genera este ataque ha sido el programa nuclear iraní. Estados Unidos intenta controlarlo desde 2015, imponiendo sanciones económicas desde el 18 y con diversas negociaciones fallidas como la de esta semana en Ginebra.
Estados Unidos realizó un ataque con drones en 2020, en el que mató a Qasem Soleimani, uno de los líderes militares más influyentes de Irán, y en 2025 lanzó ataques directos contra instalaciones nucleares iraníes.
Las armas nucleares están en el centro del conflicto pero también la lucha contra el regimen irani, la importancia de su petróleo y su situación estratégica.