Vídeo: SERvIMEDIA | Foto:Telemadrid
(Actualizado

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal, volvieron a hablar tras las elecciones autonómicas de Castilla y León y acordaron "seguir reuniéndose" en los días posteriores para avanzar en las negociaciones con el propósito de formar los gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León. "No podemos defraudar a la gente", resume.

Feijóo desveló esta conversación en una entrevista concedida a Servimedia, en la que explicó que ambas partes quedaron en que sus equipos se verían "inmediatamente en Extremadura". Al cabo de diez días de los comicios de Castilla y León, las dos delegaciones negociadoras se citaron el 25 de marzo en Mérida para avanzar en el acuerdo programático con la presencia de Miguel Tellado, 'número dos' del presidente del PP.

El PSOE dice que votar a PP o Vox solo lleva al bloqueo: Hay tres comunidades paralizadas

Feijóo remarcó que "el PP es un partido que no solamente interpreta el resultado de las urnas, sino que lo acata". Y puso la pelota en el tejado de Vox, que tiene que decidir cómo apoya sus gobiernos, "entrando o no entrando" y "con qué consejerías". "Esas ya son cuestiones que le corresponden decidir a los partidos políticos. Pero lo que los partidos políticos no pueden decidir es no ser disciplinados con el mandato de las urnas". Abascal ya ha verbalizado que Vox quiere entrar en los tres ejecutivos y Génova dice que eso no será impedimento para pactar.

Regularización de inmigrantes

Por otra parte, el líder popular pide "frenar" el "disparate" que supone la regularización masiva de inmigrantes que ultima el Gobierno de Pedro Sánchez al entender que su aprobación "por supuesto" que va a "conllevar presión para los servicios públicos" por el aumento de la población y, en particular, para la sanidad.

Feijóo recriminó al Gobierno de Pedro Sánchez que vaya en la dirección contraria de "todas las instituciones europeas", del Pacto de Migración y Asilo y del Reglamento de Retornos aprobado hace unos días en el Parlamento Europeo, y sostuvo que "regalar la residencia legal en España y, por tanto, la posibilidad de adquirir la nacionalidad española" es "un movimiento absolutamente insolidario e irresponsable" que se ve "agravado" por el hecho de no se exija a los potenciales beneficiarios carecer antecedentes "policiales".

"Somos el único país de la Unión Europea que está tramitando una regularización incondicionada sin ni siquiera exigir los antecedentes policiales de más de un millón de personas. Estamos yendo contra todas las políticas de inmigración de la Unión Europea sin distinción de países, estamos rompiendo otra vez las políticas europeas previamente consensuadas en el Parlamento Europeo y, además, lo estamos haciendo sin que se someta a la votación del Congreso".

"Esto es un disparate legal y como socios de la Unión Europea. Y esto hay que frenarlo. A España no se puede venir de forma irregular, se viene a aportar, a trabajar y a cumplir las leyes que cumplimos los españoles. Y no se puede venir a delinquir, y el que haya delinquido tiene que expulsarse de nuestro país", añadió el gallego, que acusó a Sánchez de ser "desleal" con los países miembro de la UE y de actuar de forma antidemocrática por desoír "un mandato del Congreso".