El Hospital Clínico San Carlos de Madrid ha incorporado un quirófano pionero en España para operaciones cardiovasculares de alta complejidad, en el que se pueden realizar procesos quirúrgicos y pruebas radiológicas en un mismo acto y espacio.
Con esta tecnología, se evita el traslado de los pacientes críticos y se reducen los tiempos, con resultados predecibles.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, visitó este sábado este nuevo recurso de la sanidad pública madrileña. Según explicó, se ha incorporado "la última tecnología disponible en imagen", incluyendo un equipo radiológico de alta resolución con sistema avanzado de adquisición de imagen y software para su procesado y un brazo robotizado, montado en el techo, que proporciona la cobertura total del paciente sin necesidad de mover la mesa de operaciones durante las intervenciones.
"Este quirófano híbrido cuenta, además, con el sistema de fibra óptica sensible FORS, que permite realizar procedimientos cardiovasculares sin utilizar rayos X. De esta manera, el Clínico San Carlos se ha convertido en el primer hospital de España en utilizar este gran avance y ha situado, una vez más, a la sanidad pública madrileña a la vanguardia europea en la corrección de patologías cardiovasculares", añadió la consejera.
Gracias a estas innovaciones, los médicos pueden visualizar en tiempo real y en tres dimensiones la posición exacta de las guías y catéteres dentro de los vasos sanguíneos sin necesidad de emplear radiación ionizante. El quirófano también está dotado con un angiógrafo de referencia mundial en intervencionismo cardiovascular.
Según la evidencia científica disponible, esta tecnología reduce entre un 35% y un 56% la dosis de radiación para pacientes y profesionales en procedimientos muy complejos, como el tratamiento con endoscopia en el cayado aórtico.
Además, acorta el tiempo quirúrgico en un 35% en estos casos complicados. Por otro lado, aporta mayor seguridad y mejora la precisión de la intervención gracias a su capacidad de fusionar la imagen radiológica con la reconstrucción en 3D de la imagen realizada previamente en un TAC. Esta tecnología permite navegar con precisión dentro de las arterias, disminuir el contraste utilizado y bajar la dosis de radiación, garantizando el resultado del procedimiento.
90 INTERVENCIONES
Desde su puesta en marcha, hace dos meses, el quirófano híbrido del Clínico San Carlos ha albergado cerca de 90 intervenciones. Todas ellas han sido realizadas por un equipo multidisciplinar compuesto por cirujanos vasculares, cirujanos cardiacos, hemodinamistas, cardiólogos electrofisiólogos, anestesistas y profesionales de Enfermería.
Además de la patología compleja de aorta, este nuevo recurso de la sanidad pública madrileña está preparado para abordar casos de alta complejidad que requieren soporte circulatorio mecánico (como la oxigenación por membrana extracorpórea, que actúa como un corazón y pulmón artificial). También implantes valvulares que no se pueden llevar a cabo en una sala de hemodinámica convencional.