La Policia Nacional ha detenido a dos personas, padre e hijo, en una finca de Yunclillos, en Toledo. Forman parte, de la considera como una mafia del cultivo del ajo. Explotaban a inmigrantes rumanos por 20 euros a la semana en una nave y con palizas. Entre las víctimas una persona con discapacidad. Dos de ellos consiguieron llegar a la comisaría de Villaverde para denunciarlo.
Las víctimas habían venido desde Rumanía bajo la promesa de un trabajo y un vivienda digna. Pero, una vez aquí, eran presuntamente explotados recogiendo ajos y diferentes cultivos.
Trabajaban jornadas largas de lunes a sábado por 20 euros a la semana. Además, la vivienda prometida resultó la propia nave, con colchones en el suelo, por los que tenían que pagar.
Tras meses soportando la situación, dos de ellos consiguieron escapar y acudir a denunciar.
Los agentes comprobaron la insalubridad de la finca. Allí encontraron 25 personas trabajando de las que 7 confirmaron los hechos.
Los detenidos quedaron en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial.
Se les acusa de trata de seres humanos con fines de explotación laboral.