Un tren de pasajeros ha descarrilado este jueves en Lewes, en la región de Sussex Este, en el sur de Inglaterra, sin que el accidente haya causado muertos ni heridos graves, según han dicho fuentes del Ministerio de Transportes a varios medios británicos.
El tren, de la compañía Southern Rail, cubría el trayecto entre Haywards Heath y Lewes (parte de la ruta Brighton-Londres). Como consecuencia del accidente, varias de las líneas de esa compañía han quedado cortadas, y las demás sufren serios retrasos.
El convoy se componía de ocho vagones, y fueron los tres vagones de cola los que descarrilaron y acabaron volcados a un lado de la vía, por razones aún desconocidas.
Un pasajero de uno de los vagones que se quedaron en la vía contó a la BBC que vio a otros pasajeros sangrando y con cortes, pero todos ellos salieron de los vagones por su propio pie.
El diario The Sun cree saber que cuarenta pasajeros quedaron atrapados en los vagones volcados en un primer momento, antes de poder ser evacuados.
El accidente se ha producido en el día más caluroso del año 2026, con termómetros que han alcanzado los 38,1 grados centígrados en un parque de Londres. Precisamente la zona donde se produjo el accidente ha sido una de las más afectadas por esta ola de calor de hoy.