Ábalos se reconoce: "Soy carne de meme"
De los folios a los pagos en metálico, "tradición del partido de toda la vida", Ábalos niega haber recibido mordidas de Aldama o billetes de 500 euros del PSOE, pese a que Aldama y Koldo García dijeron lo contrario
La Fiscalía ratifica su petición de 24 años de cárcel para Ábalos, 19 años y medio para Koldo y 7 para Aldama
El exministro de Transportes José Luis Ábalos lo reconocía esta mañana en su declaración ante el Tribunal Supremo: "Ya soy un personaje,.
Su declaración como acusado en el Tribunal Supremo difiere de todo lo escuchado con anterioridad. Dice que de los 94.000 euros en diez años sin declarar que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil le atribuye, "he hecho las cuentas y sale bastante menos", para añadir que "si hubiera dinero, aflora". "Todo lo que se me atribuye en esta causa son 94.800 euros son de origen desconocido. Esto es lo que se van a encontrar en diez años para el gran caso de corrupción de las mascarillas", ha ironizado, y ha apostillado: "No ha habido forma de encontrarme nada más. Y se pueden empeñar, no van a encontrar nada".
"Nunca me metí en el tema del dinero", ha dicho Ábalos en el Tribunal Supremo en su declaración en juicio contra él, Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama por la trama de pago de mordidas en los contratos de mascarillas en la pandemia.
El exministro ha asegurado que su exasesor Koldo Gracía en el que delegó los gastos de Secretaría de Organización del PSOE, "asumía el control del gasto" y "recogía los tickets".
Ha indicado que el PSOE "siempre" le reintegró en dinero en metálico sus gastos anticipados hasta 2021, cuando empezaron a hacerlo por transferencia bancaria, a lo que ha añadido que nunca recibió un billete de 500 euros, al contrario que Koldo. "Te pagaban moneda a moneda. Más de 200 personas cobrando en metálico. Era la tradición del partido de toda la vida. Siempre fue así", ha apostillado.
Ábalos ha contado, además, que Koldo también cubría parte de sus gastos personales, a veces por la "naturaleza" y "singularidad" de los mismos, debido a que su exmujer no podía conocerlos, y otras por el carácter del asesor de "ser siempre útil, de entregarse", de "hacerte la vida más fácil" e "ir ganándote con eso".
Y en lo que respecta a los "folios" que solicitaba y recibía y que los investigadores apuntaron que podrían ser billetes, Ábalos ha remarcado que "son folios de verdad" porque tiene "esa cultura del papel" y se los llevaban sus escoltas y chóferes.
Sobre la casa de Marbella, conocida como Villa Parra, Ábalos ha dicho que tuvo "un problema de daños que iba más allá" de lo que le cubría el seguro. Lo único que ha dicho que aceptó "fue la compensación de los gastos por los daños producidos". Esas vacaciones consistieron en una "reunión" familiar después de varios meses sin verse por el confinamiento y que la casa se pagó entre todos, ha declarado.
Por este motivo ha respondido que "no" cuando el fiscal le ha preguntado si conocía cuál era el precio exacto de la finca. "Unos 6.000. Yo pagaría 1.500, por ahí", ha dicho.
Ya durante el interrogatorio de su abogado, Ábalos ajustó cuentas con los investigadores de la UCO. Relató que al dejar el ministerio entregó a Koldo dos memorias externas. En el momento de la detención, el exministro advierte al instructor que el dispositivo es suyo, pero nunca tuvo "respuesta". En ese dispositivo había información sobre un inmueble en Perú y los datos se filtraron antes de que comenzara la investigación. "A lo largo del proceso siempre ha sido así: una filtración y una ulterior aparición en el informe de la UCO", denunció.
El exministro también reconoció que se enfadó "mucho" cuando se enteró de que su sucesor en Transportes, Óscar Puente, había encargado una auditoría sobre su mandato. "Me pareció muy mal", admitió, y llego a enviarle un mensaje advirtiendo que no iban a "conseguir apartarme". Añadió que una investigación en la Administración General debe paralizase en caso de que se abra una causa penal y advirtió que lo que hizo el Ministerio no fue una auditoría, que debe ser "externa, imparcial e independiente", y que, además, habría ido en contra de lo certificado por el Tribunal de Cuentas y de sus competencias.
LA FISCALÍA RATIFICA SU PETICION DE PENAS
Concluida su intervención, la Fiscalía Anticorrupción ha ratificado este lunes sus peticiones de 24 años de cárcel para el exministro José Luis Ábalos, 19 años y medio para su exasesor Koldo García, y 7 años de cárcel para el comisionista Víctor de Aldama por la presunta trama de amaños en contratos de mascarillas a cambio de comisiones.
El fiscal jefe Alejandro Luzón ha anunciado ligeros cambios en sus conclusiones definitivas, que no afectan a las penas de cárcel que solicita para ninguno de los tres acusados.
Las acusaciones populares que lidera el PP han solicitado además que el tribunal imponga menos de dos años de cárcel por cada uno de los delitos que atribuyen a Aldama, lo que evitaría que ingrese en prisión.
Una conclusión con la que ha estado de acuerdo el abogado del comisionista, que también ha pedido que sus condenas no superen los dos años por cada uno de los delitos "asumidos", y ha mostrado su "discrepancia" con la "intensidad" de la atenuación contemplada por la Fiscalía.
Por su parte, las defensas de Ábalos y Koldo García han elevado a definitivas sus conclusiones, en las que piden la absolución para ambos.
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