(Actualizado

La Mesa del Congreso de los Diputados acordó este miércoles mantener la mayoría absoluta en 176 escaños, la mitad más uno de los 350 que componen la Cámara, a pesar de que cuatro de ellos están suspendidos de sus derechos y prerrogativas por hallarse en prisión preventiva y no podrán acudir a las sesiones plenarias.

La Mesa asumió así las conclusiones del informe que encargó a sus servicios jurídicos después de dar por automáticamente suspendidos, en virtud de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, a los tres diputados presos de Junts (Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull) y el de ERC, Oriol Junqueras, aunque éste no fue incluido por la formación en el grupo parlamentario y estaría en el Grupo Mixto.

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, explicó que el informe concluye que los diputados “mantienen la condición de miembros de la Cámara sin la cual no es posible su suspensión” y, por tanto, deben computar en la composición.Según dijo, no hubo ningún pronunciamiento concreto en contra de esta decisión de ninguno de los grupos parlamentarios representados en la Mesa: PSOE, Unidas Podemos y Ciudadanos. Los de Unidas Podemos, Gloria Elizo y Gerardo Pisarello, sí habrían querido más tiempo para estudiar el informe.

Batet explicó también que, de acuerdo con el informe, los cuatro diputados suspendidos no pueden pertenecer a ninguna comisión ni ponencia y que su integración en el Grupo Mixto no puede computar para ponderar el voto de este grupo en las comisiones ni el número de iniciativas que le corresponden en el cupo.

Además, informó del acuerdo de la Mesa para que los diputados suspendidos no perciban sus retribuciones al no haber hecho ejercicio de su condición de diputados, ni siquiera los tres días que les habrían correspondido entre su toma de posesión y la suspensión. Así lo pidieron el PP, Ciudadanos y Vox. Según Batet, aunque el informe de los letrados abría la puerta a reconocer esa retribución, el acuerdo de la Mesa fue negarla con efecto desde la elección de los diputados.