Un inodoro dorado se ha convertido en una de las imágenes más llamativas de los últimos días en Washington D.C.
La instalación artística, ubicada a escasa distancia de la Casa Blanca, permite a los visitantes sentarse en él mientras lanzan críticas a las reformas impulsadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
La pieza, que simula un trono con un retrete chapado en oro, incluye una inscripción en la que se define como 'un trono digno de un rey'.
En concreto, la obra ironiza sobre las reformas recientes en la Casa Blanca, entre ellas la remodelación del denominado baño de Lincoln, que el propio Trump ha defendido como una mejora necesaria y financiada con fondos privados.
La obra forma parte de una intervención artística del colectivo anónimo Secret Handshake, conocido por sus acciones de protesta en espacios públicos de la capital federal.
No es la primera vez que este colectivo utiliza el arte como forma de crítica política. En los últimos meses, varias de sus obras han aparecido en lugares emblemáticos de Washington, consolidando este tipo de intervenciones como una herramienta de protesta y debate público.
La imagen del inodoro dorado se ha viralizado rápidamente y se ha convertido en símbolo de la polémica en torno a las decisiones estéticas y políticas del actual presidente estadounidense.