Txeroki, exjefe de ETA, podrá salir de prisión de lunes a viernes tras recibir un régimen de semilibertad
Garikoitz Aspiazu tendrá la obligación de regresar a prisión por las noches
El Gobierno Vasco ha autorizado al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki' a acogerse a un régimen de semilibertad de lunes a viernes, con la obligación de regresar a prisión para dormir, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.
Según han confirmado fuentes del Departamento vasco de Justicia y Derechos Humanos, la Junta de Tratamiento de la prisión de Martutene, en San Sebastián, ha sido la encargada de proponer esta medida.
Desde el Ejecutivo autonómico subrayan que no se trata de un tercer grado, sino de una fórmula intermedia pensada para "la preparación" de la salida definitiva de prisión, que se concede cuando el cumplimiento de la condena se encuentra en una fase avanzada.
Este régimen permite a los internos abandonar el centro penitenciario de lunes a viernes y regresar únicamente para pernoctar durante esos días.
Para acceder a esta modalidad, el preso debe presentar un 'plan de ejecución' en el que se acredite que realizará una actividad laboral o tareas de voluntariado, junto con sus horarios correspondientes.
Ahora será la Fiscalía de la Audiencia Nacional la que deba emitir un informe, que no tiene carácter vinculante. La decisión final corresponde al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional.
Fuentes del Departamento vasco de Justicia señalan que lo habitual es que este tipo de concesiones no sean revocadas.
Txeroki acumula condenas que suman cientos de años de prisión por su implicación en distintos atentados. En 2024 fue trasladado desde la cárcel francesa de Lannemezan al centro penitenciario de Martutene.
Condenado a 377 años de prisión
Garikoitz Aspiazu Rubina (Bilbao, 1973) fue considerado jefe de ETA hasta su detención en 2008. En 2011, la Audiencia Nacional lo condenó a 377 años de prisión, mientras cumplía en Francia penas que superan los 30 años.
La condena de 377 años se impuso por el intento de asesinato de la exteniente de alcalde de Portugalete Esther Cabezudo, en febrero de 2002. La sentencia incluyó 20 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y un delito de estragos.
En 2015 volvió a ser condenado a nueve años de prisión por ordenar un atentado con coche bomba en Oropesa (Castellón), perpetrado el 26 de agosto de 2007, que causó daños materiales.
Además, en julio de 2018 recibió otra condena de 18 años de cárcel por intentar asesinar con un paquete bomba a la delegada de Antena 3 en el País Vasco, María Luisa Guerrero, en enero de 2002.
Aunque se le relacionó con el asesinato del juez José María Lidón, cometido en Getxo en noviembre de 2001, fue absuelto por falta de pruebas.
También se le ha vinculado con el atentado de la T4 en Madrid en diciembre de 2006, en el que murieron dos personas, hecho que llevó a las fuerzas de seguridad a considerarlo uno de los responsables de la ruptura del proceso de diálogo entre ETA y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con Jesús Eguiguren como emisario.
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