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Nochevieja fue una noche festiva en la que todo el mundo estuvo pendiente de las 12 campanadas.

Quienes trabajaron también, en la medida de lo posible claro, había de estar pendiente de la emisora de la Policía o la de los Bomberos, de la seguridad en el Metro, o incluso, de conectar en directo con Telemadrid.

Entre carrilón, cuartos y campanadas, fue un minuto que unos vivieron de fiesta y otros trabajando. El equipo del Selur, desde un lugar privilegiado, a los pies del reloj de la Puerta del Sol, recibía el nuevo año como todos, con los problemas de todos, pero listos para empezar una dura noche de trabajo.Igual que en la sede del SAMUR, donde policías y sanitarios de guardia pudieron dedicar ese minuto para recibir el año nuevo.

En Alcorcón, los bomberos seguían atendiendo la emisora incluso durante las campanadas. Más suerte tuvieron en el Parque 4 en Tetuán, donde bomberos y mandos pudieron hasta sentarse.

Durante la Nochevieja muchos trabajaron para que todo saliera bien, incluso para el reportero de Telemadrid desde Rascafría