Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
(Actualizado

Sindicatos policiales han confirmado este viernes que siete de cada diez inmigrantes que protagonizaron la invasión sobre Ceuta piden asilo alegado ser gais.

Siguen así los consejos de sus abogados, porque en Marruecos la homosexualidad es considerada un delito y pueden alegar que son perseguidos.

Los agentes detectan que esas declaraciones son falsas en su inmensa mayoría.