Ni una sola mención a las constantes polémicas que rodean la gestión del Gobierno en la crisis de Ceuta. La única valoración del presidente Pedro Sánchez la ha realizado a través de un vídeo en sus redes sociales. En el mismo agradece la paciencia del pueblo ceutí y asegura que su gabinete trabaja sin descanso para volver a la normalidad.
Y todo esto sucede un día antes de la comparecencia de Sánchez en el Congreso para dar explicaciones sobre la crisis migratoria de Ceuta marca el inicio de un tenso curso político, en un contexto donde la ciudad autónoma aún no ha recuperado la normalidad.
Este jueves, a partir de las 9.00 de la mañana subirá a la tribuna de oradores 35 días después del asalto masivo a Ceuta. Dará su versión de lo ocurrido. Al presidente del Gobierno le espera la petición de preguntas, aclaraciones y dudas no solamente de sus socios de investidura, sino de una oposición que, desde el primer momento, no ha dudado en señalar la responsabilidad de Rabat en esta crisis sin precedentes. El primero en dar la réplica, será el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Será el primer cara a cara de un curso político que empieza muy cuesta arriba para el gobierno socialista.