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Pedro Sánchez comenzará con Pablo Iglesias las negociaciones para sacar adelante su investidura. Le ha citado en el Congreso el próximo martes, el 11 de junio. Ese mismo día se reunirá también en la Cámara Baja con Albert Rivera y después con Pablo Casado. De momento solo con ellos tres.

Estos tres partidos son los que pueden facilitar o bloquear la investidura de Sánchez para que en España haya un Gobierno cuanto antes, indicaron fuentes socialistas. El líder del PSOE mantiene su estrategia de evitar a toda costa una investidura apoyada por representantes de las formaciones independentistas.

Una investidura que será, salvo sorpresas, no antes del 15 de julio. Dice Pedro Sánchez que no hay alternativa: "O gobierna el PSOE o gobierna el PSOE".

Se hablará con todas las fuerzas políticas

Con los demás partidos se utilizará “otro formato”. Pedro Sánchez ha confiado a Carmen Calvo, José Luis Ábalos, y Adriana Lastra la negociación con los partidos políticos para recabar los apoyos necesarios a su investidura como presidente del Ejecutivo.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra portavoz, Isabel Celaá, apuntó que “el candidato tiene la determinación de que se hable con todas las fuerzas políticas”, cuando se le preguntó si habrá contactos con Vox.

Además, Celaá ha pedido a PP y Ciudadanos que hagan un ejercicio de responsabilidad para que el Gobierno de España "no dependa de fuerzas independentistas".

Podemos advierte a Sánchez de las equidistancias

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, advirtió al presidente del Gobierno de que “mucha gente que votó al PSOE no entiende su equidistancia entre Ciudadanos y nosotros” dentro de su aspiración a ser investido.

En declaraciones a La Sexta, Iglesias insistió en pedir una “negociación programática” y llegar a un Gobierno de coalición proporcional al resultado de cada uno, porque “no basta lo que se ponga en el papel”, donde “uno firma lo que haga falta” para ser investido.

Sigue convencido de que “al final nos vamos a poner de acuerdo entre progresistas” y, para ello, abogó por “dejar de lado la dialéctica de las faltas de respeto” que cree vislumbrar en algunos dirigentes socialistas.

En el mismo sentido se expresó la portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Irene Montero, que se reafirmó en que “España necesita estabilidad y progreso” y el único Gobierno que puede garantizar ambas cosas es uno de coalición, y dejó caer que estamos en “un momento en que la ciudadanía no quiere egoísmos ni autosuficiencias”, sino que “actores diferentes nos pongamos de acuerdo en proteger y cuidar el bien común”.

Podemos, como el resto de fuerzas, ha señalado que no han recibido ni una llamada del PSOE para pedirles su apoyo a la investidura.

La aritmética y la importancia de Navarra

El PSOE busca alternativa, porque el tablero es complejo.

El PSOE, con Podemos, PNV, Compromís y el PRC sumaría 173 'síes'. En el 'No', se sitúan el PP, Ciudadanos, Vox, Coalición Canaria, ERC, Junts y Bildu. Si los cuatro políticos presos mantienen sus escaños sumarían 171.

UPN y sus dos votos serían la clave. Si se abstienen, Pedro Sánchez sería investido. Ahí es donde entra Navarra.

El candidato de Navarra Suma a la presidencia del Gobierno foral, Javier Esparza, que se encuentra a la espera de hablar con Pedro Sánchez, para "explorar" vías que impidan Gobiernos con nacionalistas en España y en Navarra, ha afirmado que "el Partido Socialista de Navarra va en la dirección contraria, total y absolutamente". Javier Esparza, en una entrevista en la Cadena Cope, ha afirmado que "es inteligente consolidar un proyecto común que se llama España, en un momento donde tenemos un debate identitario importantísimo en Cataluña, que quiere romper España, y donde tenemos en Navarra una situación en la que el nacionalismo vasco quiere que Navarra termine siendo anexionada dentro de Euskadi".

El secretario de Organización del Partido Socialista de Navarra, Ramón Alzórriz, no ve "dos versiones" en el Partido Socialista. Ramón Alzórriz ha abogado por conformar en Navarra un gobierno "plural, de futuro, progresista y de izquierdas" y ha incidido en que "no daremos nuestros votos a Navarra Suma, por lo tanto a Javier Esparza, para que sea presidente, ni negociaremos con EH Bildu".

Sobre este tema, Isabel Celaá se ha limitado a decir que tanto el PSOE como su partido en Navarra, el PSN, están de acuerdo en que con Bildu no se ha de acordar nada (la abstención de la izquierda abertzale es imprescindible para que se forme un Gobierno alternativo presidido por la socialista María Chivite) y no ha querido pronunciarse sobre si el apoyo del PNV en la investidura estaría en riesgo si los socialistas renuncian a gobernar con los nacionalistas de Geroa Bai y ceden la comunidad a Navarra Suma.