Sánchez concluye la visita oficial de tres días en China marcada por un fuerte carácter económico y tecnológico
Se trata de la cuarta visita del presidente del Gobierno español en cuatro años
Sánchez ha animado a las empresas españolas y chinas a tejer alianzas entre ellas que sirvan de modelo de cooperación industrial y tecnológica
El jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, concluyó este miércoles una visita oficial de tres días a China, la cuarta en cuatro años, con un marcado carácter económico y tecnológico y en la que se estrechó la relación bilateral con el gigante asiático, a donde el mandatario prevé volver el año que viene.
Sánchez ha cerrado su agenda en Pekín con sendas reuniones, primero con representantes de compañías de España y China y posteriormente con el presidente de la Cámara de Comercio de la Unión Europea-China, Jens Eskelund, un organismo muy activo dentro del ecosistema empresarial foráneo en el país.
Valor añadido y trabas para Europa
Durante la primera de ellas, el gobernante animó a las empresas españolas y chinas a tejer más alianzas entre ellas que sirvan de modelo de cooperación industrial y tecnológica, no de un mero intercambio de productos, y les trasladó que España ve a China no solo como un socio comercial o un inversor de primer orden, sino también como un aliado estratégico en el desarrollo de sectores de alto valor añadido.
Entre este encuentro y el que mantuvo el lunes con firmas inversores, Sánchez se vio con ejecutivos de un total de 36 empresas chinas cuya facturación anual en 2025 sumó en torno a un billón de dólares.
Mientras, con Eskelund, el jefe del Gobierno de España conoció de primera mano los problemas que encaran las 1.600 empresas europeas que operan en más de diez ciudades de la segunda economía del mundo y cuya inquietud se centra en las trabas regulatorias, controles de exportación y una competencia desequilibrada.
La Cámara de Comercio de la UE ha plasmado esta preocupación en diversos informes durante el último año en los que destacan el desequilibrio comercial, las restricciones a la exportación de productos clave como las tierras raras, la inseguridad en el entorno regulatorio, la competencia desigual frente a las empresas chinas o la débil demanda interna, que complica las perspectivas de negocio para las empresas de los Veintisiete.
La complicada terminología sobre Taiwán
Si bien la situación de Taiwán, isla autogobernada que Pekín considera parte "inalienable" de su territorio, se mantuvo en un segundo plano durante la visita, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino aludió sucintamente a la cuestión en un comunicado divulgado tras la reunión del martes entre Sánchez y su par chino, Xi Jinping.
Este afirmaba que "España se adhiere firmemente al principio de una sola China", al final de un texto en el que destacaba otros aspectos del encuentro y la visita del dirigente español.
El 'principio de una sola China' es uno de los pilares básicos de la política exterior de Pekín y su reconocimiento es condición sine qua non para el establecimiento de relaciones diplomáticas; este defiende que el Gobierno de la República Popular China es el único que representa a toda China, entre otros matices.
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