Heredar puede ser la solución de algunos para poder acceder a una vivienda. Lo que para algunos es una solución, para otros sigue siendo un problema que les lleva a tener que renunciar a la herencia.
Más de 50.000 personas renuncian cada año en España a sus herencias por el temor a los impuestos, las deudas e incluso problemas entre herederos.
Ante el temor de que la deuda heredada sea mayor que el bien recibido, cada vez es más común aplicar la aceptación a beneficio de inventario. Esto limita la responsabilidad del heredero sobre las deudas del fallecido, protegiendo así su patrimonio personal.