La Audiencia Provincial de Madrid tenía previsto interrogar este miércoles a los dos conductores implicados en el pique mortal ocurrido en los túneles de la M-30, un suceso que acabó con la vida de un médico de 35 años de la Fundación Jiménez Díaz.
Sin embargo, la jornada ha quedado marcada por la ausencia inesperada de uno de los acusados. Francisco, que había acudido a todas las sesiones anteriores del juicio, no se ha presentado, lo que ha generado sorpresa tanto en la sala como entre las partes implicadas.
Por su parte, Rafael sí acudió a la Audiencia con la intención de declarar y pedir perdón por lo ocurrido. Ambos están acusados de participar en un pique en el que ninguno se encuentra en prisión provisional.
La declaración de los acusados estaba prevista como uno de los momentos más delicados del juicio, especialmente para la familia de José Alfredo, el médico fallecido tras el brutal impacto provocado durante la carrera ilegal.
Ante la incomparecencia de Francisco, la jueza ha decidido suspender la sesión para tratar de localizarle, sin éxito hasta el momento. Como consecuencia, se ha dictado una orden de busca y captura y se ha decretado su ingreso en prisión en cuanto sea detenido.
Según se ha expuesto durante el juicio, Rafael fue quien colisionó directamente contra la víctima y dio positivo en drogas. Por su parte, Francisco abandonó el lugar tras el accidente, aunque posteriormente realizó una llamada al 112.