Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
(Actualizado

La ficción y la realidad se dan la mano en un encuentro que ya forma parte de la historia de la moda y el cine.

Meryl Streep y Anna Wintour aparecen juntas, por primera vez, en la portada de Vogue, dos décadas después del estreno de 'El diablo viste de Prada'.

La imagen, firmada por la reconocida fotógrafa Annie Leibovitz, reúne a la editora más influyente del mundo de la moda y a la actriz que dio vida a su icónico alter ego en la gran pantalla, en una sesión que ya se considera histórica.

Este encuentro coincide con la promoción de la esperada secuela, 'El diablo viste de Prada 2', y simboliza el cierre de un círculo entre la figura real y su representación cinematográfica.

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La interpretación de Streep como Miranda Priestly se convirtió en uno de los personajes más recordados del cine contemporáneo, inspirada en la propia Wintour.

La portada no solo sirve como reclamo promocional, sino que también refleja la evolución de una relación que durante años estuvo rodeada de especulación.

Ahora, ambas comparten protagonismo en una imagen que mezcla complicidad, poder e influencia.

Con este gesto, Vogue convierte su portada en un momento cultural, uniendo moda, cine y narrativa mediática en una fotografía que trasciende la promoción para convertirse en símbolo de una época.