Los bomberos de Madrid estrenan vehículos. Camiones más ágiles para moverse por las calles del Centro y más potentes para los grandes rescates. En los últimos meses el ayuntamiento ha recibido 61 coches nuevos. Forman parte del plan para renovar y ampliar la flota, en el que el gobierno de Almeida tiene prevista una inversión total de 62 millones de euros.
Con menos volumen para poder entrar en calles pequeñas, con más potencia para arrastrar vehículos de mayor peso, o con un chasis de mayor tonelaje para soportar el peso de grúas mayores, así son los 61 nuevos vehículos.
Camiones de protección especial, de descontaminación, de apeos, electrodesagües y de rescate en estructuras colapsadas, hasta furgones de avituallamiento y logística, con colchones de salto para rescates de personas en riesgo de caída, de centro de mando o de rescate de animales; estas son las tipologías de algunos de estos nuevos vehículos que esta mañana ha conocido de primera mano la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz.
Y lo ha hecho en el centro logístico de Bomberos ubicado en La Atalayuela, donde Antonio Marchesi, subinspector de organización interna del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid ha destacado que una de las principales características de esta nueva flota es que los camiones, por ejemplo, son de mejores dimensiones.
Ha descrito que los camiones que medían 8 metros ahora miden 7.30 y los que medían 7 metros ahora miden 6.20: "En general los hemos conseguido reducir tanto de ancho como de longitud y distancia entre ejes para tener mucha más movilidad, sin perder prestaciones, que eso es importante", ha apuntado.
Mejores vehículos para atender en situaciones excepcionales
Otro cambio bastante importante para los Bomberos de Madrid es que ahora cuentan con vehículos 4×2, lo que les da un radio de giro mucho mayor para moverse por la ciudad y para circular mejor "en una 'Filomena' o en una inundación donde haya barro.
En cuanto a las novedades tecnológicas de los propios camiones, según Marchesi ahora llevan un sistema de freno automático para evitar atropellos, mejores sistemas de navegación, y todos los vehículos incorporan ya un mástil de iluminación que antes tenía que estar asociado a un generador.
Eso sí, ha lamentado Marchesi, "la altura es una lucha perdida" para los bomberos porque nunca van a tener vehículos que lleguen a las alturas de los nuevos edificios de 200 metros de altura, pero con la actual flota se llega al 70% o al 80 % de las viviendas para poder hacer rescates y trabajos en fachada".
Y, dentro de dos años, contarán con escalas de 42 metros, diez metros más de las que tienen ahora