Desde 2018 hasta hoy, bajo el mandato de Pedro Sánchez el trabajador paga casi un 18% más en impuestos y cotizaciones, mientras su renta disponible cae un 4%, según el último informe sobre sacrificio fiscal de los españoles.
El Estado se queda con el 41% del coste laboral del trabajador. De cada 100 euros que cuesta PLAY contratarlo, apenas 59 llegan a su bolsillo. Y comparado con Europa, la presión fiscal española aumentó 2,3 puntos del PIB, mientras la comunitaria cayó 0,6 puntos.
Además de sumar España más de 140 subidas de impuestos. En 2025, la presión fiscal llegó al 38% del PIB, su máximo histórico. Según concluye el informe, el Gobierno bate récords de recaudación mientras el trabajador pierde poder adquisitivo.