La Formación Profesional (FP) sigue ganando peso en el sistema educativo español. En el curso 2022-2023, más de 1.083.963 alumnos se matricularon en enseñanzas de FP en España, lo que representa un crecimiento sostenido de más del 30% en los últimos cinco años y confirma que esta modalidad educativa se está convirtiendo en una opción preferente entre los jóvenes.
Este auge forma parte de una tendencia más amplia, según datos oficiales del Ministerio de Educación, y Formación Profesional, que sitúan a la FP como una de las enseñanzas con mayor incremento de alumnado en los últimos cursos.
Una de las razones de este crecimiento es la alta empleabilidad asociada a los títulos de FP.
Aunque las cifras varían según especialidad y nivel, muchas titulaciones de grado medio y superior alcanzan tasas de inserción laboral cercanas al 90% tras finalizar los estudios, según indicadores sectoriales y ofertas formativas especializadas.
La expansión de la FP también se refleja en el aumento de especialidades y ciclos formativos, que abarcan áreas como sanidad, informática, comercio, electricidad, hostelería o tecnologías emergentes.
Esto responde a la creciente demanda del mercado laboral español por perfiles técnicos cualificados que puedan incorporarse rápidamente a sectores productivos dinámicos.
El auge de la FP se produce en un contexto en el que el desempleo juvenil en España sigue siendo relevante, con tasas que superan la media europea, lo que hace que muchos jóvenes y familias vean en la FP una alternativa eficaz para acceder al empleo y profesionalizarse en sectores con salida.
Además, iniciativas como SpainSkills 2026 —el campeonato nacional de FP celebrado esta semana en IFEMA— han puesto de manifiesto el talento y la diversidad de especialidades formativas, reuniendo a cientos de estudiantes competitivos en áreas técnicas y profesionales.
Expertos en educación aseguran que el fortalecimiento de la FP, junto con la modernización de sus contenidos y la estrecha vinculación con el tejido empresarial, es clave para reducir el desempleo juvenil y cubrir las necesidades formativas y laborales del futuro.