Un total de 8.058 personas fueron atendidas en los diferentes servicios de Proyecto Hombre Madrid durante el año pasado, con un aumento de la edad respecto a otros años, según la memoria de actividad que la institución ha publicado con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el 10 de octubre.
El informe anual destaca un incremento de la edad de los pacientes atendidos y sitúa el tramo mayoritario entre los 36 y los 45 años, seguido del comprendido entre los 46 y los 55 años, datos que reflejan itinerarios de consumo prolongados en el tiempo.
Más del 30 % de las personas adultas que iniciaron un proceso de rehabilitación en este dispositivo acudió a los servicios profesionales tras acumular entre diez y veinte años de trayectoria adictiva, una demora que agrava las consecuencias y dificulta la recuperación afectiva, laboral y personal de los afectados.
Personas empleadas y con formación
Los datos estadísticos desmontan el estereotipo marginal, ya que el perfil medio atendido corresponde a personas empleadas, con titulación universitaria o bachillerato, que conviven con su familia de origen, con su pareja, con o sin hijos, o solas.
La cocaína, con el 40,82 % de los casos, y el alcohol, con el 27,77 %, se mantienen como las principales adicciones entre los adultos, seguidas de los opiáceos, con el 11,20 %, y los derivados del cannabis, con el 10,58 %.
En cuanto a las adicciones comportamentales, las de mayor prevalencia fueron el juego patológico y el sexo.
El 75% de los atendidos son hombres
Los hombres representan el 74,58 % de las personas atendidas, mientras que las mujeres alcanzan el 25,42 % del total, lo que confirma una tendencia ascendente en la demanda asistencial femenina.
El especialista vincula este avance a la reducción paulatina de la discriminación. "A las mujeres les ha costado mucho más pedir ayuda por una doble estigmatización. El hombre consumía en el bar y la mujer en casa, sola", explica.
En el segmento de menores y jóvenes, los derivados del cannabis lideran las demandas asistenciales con el 56,41 %, seguidos del alcohol, con el 31,78 %, y la cocaína, con el 8,31 %.
Auge de nuevas sustancias
Además de estos consumos, preocupa el incremento de otras sustancias como opiáceos, anfetaminas, popper o mefedrona, y destaca especialmente el uso inadecuado de benzodiacepinas.
El juego y, en concreto, los videojuegos representan la adicción comportamental con mayor prevalencia en este grupo de población, junto con un aumento de las relacionadas con el sexo.
También en este servicio se ha registrado un incremento en la edad de las personas atendidas. En 2025, el grupo más numeroso fue el de los pacientes de 17 años, seguido del de quienes tenían entre 19 y 25 años.
El 91,7 % de los tratamientos se prestó en régimen ambulatorio, lo que permitió compatibilizar la rehabilitación con la vida cotidiana.