El Ayuntamiento de Madrid ha retrasado hasta esta medianoche la entrada en vigor de los cortes de tráfico previstos en el eje del paseo de la Castellana con motivo de la visita del Papa. Las restricciones afectan especialmente a dos de los puntos clave del dispositivo organizado para los actos multitudinarios: la plaza de Cibeles y la plaza de Lima.
Desde esta medianoche quedarán cerrados al tráfico los tres carriles centrales del paseo de la Castellana, aunque el cierre total de la vía no llegará hasta el próximo 3 de junio, según el calendario previsto por el consistorio. El operativo forma parte de las medidas de movilidad y seguridad preparadas para los eventos religiosos y las concentraciones de fieles previstas en la capital.
Uno de los puntos más sensibles será la plaza de Lima, donde se celebrará la vigilia. Allí, las restricciones de circulación coincidirán además con las obras que se desarrollan actualmente en la estación de Metro, lo que podría complicar aún más el tránsito en la zona durante los próximos días.