El Ayuntamiento de Madrid ha instalado ya desfibriladores automáticos en 900 autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y prevé completar su implantación en la totalidad de la flota el próximo mes de octubre. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, presentó este miércoles el proyecto junto al delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, destacando que la iniciativa permitirá crear la mayor red de cardioprotección de una ciudad.
Los vehículos equipados llevarán el distintivo de 'autobús cardioprotegido'. "No solo van a ser para las personas que vayan dentro de los autobuses, sino para cualquier persona que pueda sufrir una afección cardiaca, una parada, y que vea un autobús; podrá pararlo inmediatamente para que se le pueda atender y, por tanto, va a permitir tener una capilaridad que va a alcanzar todos los barrios de la ciudad de Madrid", ha explicado el alcalde.
Según explicó Almeida, la amplia cobertura de la red de autobuses permitirá que estos dispositivos estén presentes en todos los barrios de Madrid, facilitando una respuesta rápida ante emergencias sanitarias.
Los desfibriladores instalados son del modelo Reanibex 100, de fabricación española, preparados para atender tanto a adultos como a pacientes pediátricos.
En caso de emergencia, al retirar el equipo de su soporte se activa automáticamente una llamada al 112 y se envía la ubicación del dispositivo. Además, el desfibrilador ofrece instrucciones de voz para guiar la reanimación cardiopulmonar, incorpora un sistema que marca el ritmo de las compresiones y analiza de forma automática si es necesaria una descarga. Los conductores de EMT recibirán formación específica para utilizar estos equipos con seguridad.
El contrato para el suministro, instalación, mantenimiento y gestión de incidencias fue adjudicado en marzo a Bexen Cardio, perteneciente a la Corporación Mondragón, por un importe de 2,9 millones de euros, sin IVA. El acuerdo, en modalidad de renting durante cinco años, contempla la instalación de 2.200 desfibriladores, uno por cada autobús de la flota. La medida da continuidad al proyecto Cardiomad, gracias al cual EMT ya incorporó estos dispositivos en 176 autobuses desde 2021.