Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
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El foco del incendio de Cebreros (Ávila), generado en Hoyo de Pinares preocupa y mucho por la velocidad con la que avanza. 250 efectivos, 13 helicópteros y un hidroavión unen sus fuerzas contra las llamas.

Las últimas estimaciones realizadas en el incendio forestal de Cebreros (Avila) apuntan a que la superficie afectada podría superar las 3.500 hectáreas, con parte del perímetro anclada, pero una previsión de viento desfavorable para su extinción, según ha apuntado este martes el jefe de extinción, Angel Iglesias, aunque se trata de una estimación "muy aproximada".

Los expertos aseguran que si llega a la región madrileña, sería mucho más difícil aún de controlar.

Este lunes, este pueblo de más de 2.000 habitantes, Hoyo de Pinares, tuvo que ser desalojado por completo ante la cercanía de las llamas. A golpe de megáfono, la Guardia Civil les pidió que abandonaran sus casas. El incendio de Cebreros, Ávila, sigue avanzando sin control.

250 efectivos, 13 helicópteros y un hidroavión unen sus fuerzas contra las llama

Hacia Valdemaqueda

El fuego de este incendio continua extendiéndose. Las fuertes rachas de viento y la abrupta orografía dificultan las tareas de extinción, en las que también participan 15 dotaciones terrestres de bomberos de la Comunidad de Madrid.

El incendio castiga con dureza los montes situados en la frontera de las dos comunidades, Castilla y León y Madrid, y los desalojados del pueblo de Hoyo de Pinares han sido realojados en Navas del Marqués y el pueblo madrileño de Robledo de Chavela.

Más de 2.000 desalojados en El Hoyo de Pinares por la proximidad del incendio de Cebreros

Robledo de Chavela se ha volcado en la atención a sus vecinos de Hoyo, que ha atendido a más de 200 personas. La prioridad era poner a salvo a las personas, y luego intentar salvar sus viviendas. Personas que vivieron momentos de gran tensión y temor por la proximidad del fuego.

El incendio de Cebreros, descontrolado, se dirige hacia Valdemaqueda, en Madrid

Para todos ellos, ha sido una noche muy larga, y todavía tendrán que esperar, con la incertidumbre de qué encontrarán a la vuelta.