Los desalojos de las playas de Ceuta han hecho que cerca de dos mil inmigrantes decidan volver a Marruecos. Los que han pasado el proceso de filiación en el Tarajal esperan la ampliación de plazas para ser ubicados, como el resto, en los centros temporales. Mientras, centenares de inmigrantes siguen deambulando por la ciudad generando inquietud entre los ceutíes. Muchos han optado por huir y esconderse.
Trepan por la montaña, son inmigrantes en plena huída tras los desalojos del Trampolín. Emprenden la fuga hacia colinas y montes para evitar la filiación tras la que podrían ser deportados. La marcha es más tranquila en la frontera con Marruecos, el retorno voluntario es la opción elegida por 1.600 inmigrantes que se calcula han decidido volver en las ultimas 24 horas.
Los que se quedan, hacen noche en los campamentos de acogida para confundirse con uno más durante el día. Coches, calles y soportales sirven de escondite para los que no quieren ser filiados.
Las playas de Ceuta recuperan la normalidad poco a poco. Benítez acotada para evitar nuevos asentamientos y en el Trampolín ultimando la limpieza. El logro que dos meses después de la entrada masiva exhibe el ministro Torres en su perfil social.