Casi 5 de cada 10 familias difunden las imágenes de sus hijos en redes sociales. La práctica, conocida como sharenting, deja expuestos a los menores vulnerando sus derechos.
Videos inocentes de cumpleaños, fiestas o vacaciones pueden ser manipulados y caer en manos de depredadores y ciberacosadores. La organización Aldeas Infantiles alerta de los peligros de hacer de la vida un "escaparate digital"
Eduardo Casas, subinspector de la Unidad de Ciberdelincuencia de Policía Nacional advierte que "eso es peligro para el, tanto el como niño como su futuro yo adulto, es un atentado a su intimidad que tenemos que ser conscientes no tenemos que hacerlo".
Desde Aldeas Infantiles su portavoz, Laura G. de Rivera, afirma que "no hace falta playa en bañador, niños perfectamente vestidos acaban en estas redes, los exponen o sexualizan mediante inteligencia artificial"
El 72% de las imágenes incautadas a agresores sexuales eran cotidianas, normales y no sexuales pero las habían transformado. Las fotos al descubierto facilitan el contacto con el menor.