Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
(Actualizado

Dos conductores se sientan este martes en el banquillo acusados de provocar un accidente mortal en los túneles de la M-30, en Madrid, en julio de 2021. Un pique de tráfico que derivó en una carrera ilegal terminó con la vida de un médico de 35 años.

Los hechos ocurrieron el domingo 25 de julio, alrededor de las 11:30 horas, en sentido A-3. Según la investigación, ambos conductores comenzaron a retarse con luces hasta iniciar una persecución a gran velocidad, conduciendo de forma temeraria y poniendo en grave riesgo al resto de vehículos.

Incendio de un coche en la M-40 colapsa los accesos a Madrid con fuertes retenciones en varias autovías

Durante varios minutos, circularon realizando maniobras bruscas, cambios continuos de carril, frenazos y adelantamientos peligrosos, llegando a alcanzar los 178 kilómetros por hora en una vía limitada a 70. El túnel se convirtió en un circuito improvisado.

La situación terminó en tragedia cuando uno de los implicados impactó contra otro vehículo, lo que provocó un accidente en cadena. En ese coche viajaba Juan, médico de la Fundación Jiménez Díaz, que regresaba de trabajar y murió en el acto.

La víctima, de 35 años, tenía una hija y su mujer estaba embarazada. Fue, además, uno de los primeros sanitarios vacunados contra la Covid-19 en su hospital, una imagen que ha vuelto a cobrar relevancia durante el proceso judicial.

El vídeo del peligroso momento en que un hombre en silla de ruedas sorprende a los conductores en una rotonda de Fuenlabrada

El conductor que causó el impacto sufrió lesiones cervicales, mientras que el otro implicado se dio a la fuga, aunque posteriormente se entregó a la Policía. Ambos dieron positivo en drogas.

Las grabaciones y las llamadas a los servicios de emergencia serán algunas de las pruebas clave que se visionarán en el inicio del juicio.

En cuanto a las peticiones, la Fiscalía y la acusación solicitan hasta 15 años de prisión por delitos de conducción temeraria, homicidio y lesiones. Por su parte, las defensas plantean estrategias distintas: una pide la absolución y otra que se considere homicidio imprudente.