Vídeo: ROBERTO GÓMEZ | Foto:Telemadrid
(Actualizado

En el vídeo, Lisvette celebra contenta con su familia sus 16 años. “Era una niña alegre. Le gustaba mucho bailar, sonreír”, dice Jovanny, su madre. Fue su último cumpleaños. Menos de tres meses después, Jovanny volvía de dar un paseo con su marido y se la encontró asesinada en su casa de Tetuán: “Tenía golpes, le destrozaron la cara”.

La dejaron desnuda, en la cama. No abusaron de ella. La puerta no estaba forzada, debía conocer a sus asesinos. “Pudo haber quedado con alguien o la engañaron”, especula Jovanny.

Esto ocurrió el 1 de noviembre de 2017. Cuatro meses después arrestaron a un joven. “Su teléfono lo ubica en la casa. La noche anterior hizo una llamada a la niña. De las cuatro coartadas que dio, la policía le tumbó todas”, enumera la madre.

Y por eso ingresó en prisión de forma provisional. Pero al año de estar en la cárcel, la jueza dejaba en libertad con cargos al principal sospechoso. Hasta el juicio, sólo tiene que ir a firmar al juzgado.

Jovanny cree que también vive en Tetuán. Se lo ha encontrado en varias ocasiones. Él siempre la ha evitado. “Es un dolor muy fuerte que una madre vea al asesino de su hija en la calle como si nada, haciendo vida normal”, se lamenta al borde de las lágrimas. La policía también investigó a varios menores por su presunta implicación en el crimen. También están en la calle.

“Que país va a ser este, si los asesinos y violadores están en la calle”

Jovanny, que carga duramente contra la Ley del Menor, hace un llamamiento a otras madres: “Tengan cuidado, pueden estar involucrados con otras niñas y hacerles daño”. La mujer cree que algunos de los amigos de Lisvette saben más de lo que callan. Por eso les pide ayuda, cualquier información que pueda ayudar a esclarecer el asesinato de Lisvette.

Y hace una reflexión: “Que país va a ser este, si los asesinos y violadores están en la calle”. Ella sólo quiere justicia y que su niña no caiga en el olvido.