El exdirector del Centro Nacional de Inteligencia, el general Félix Sanz Roldán, considera que Marruecos es responsable de la llegada de los 80.000 inmigrantes a Ceuta. El único elemento indiscutible, ha dicho el que fue director del CNI durante 10 años, es que el origen está en el territorio de un país vecino.
Sanz Roldán ha instado al Gobierno a que promueva en la Unión Europea (UE) un mecanismo que aumente las partidas económicas a Marruecos para que pueda retener y gestionar la inmigración de África.
Ha recordado que "Marruecos siempre ha tenido como elemento fundamental de su política exterior lo que llama la unificación del territorio, es decir incluyendo el Sáhara y ahora de forma extraordinaria Ceuta y Melilla".
A su juicio "la realidad tangible es que los 80.000 inmigrantes" que entraron en Ceuta procedían de Marruecos motivo por el que no entienden "por qué se han hecho tantísimas teorías para ver si tuvo responsabilidad o no" al margen de que España hubiera sido capaz o no de prevé la dimensión de lo que iba a suceder.
En todo caso para Sanz Roldán "resulta un poco extraño que si se ha querido saber la verdad absoluta no se haya reunido la Comisión de Secretos Oficiales, donde el director del CNI no puede guardar secreto y bastaría con preguntale 'usted qué día lo supo y a quién se lo dijo'". "A lo mejor lo que había que haber hecho es hacer funcionar al Estado como debe", ha añadido.
Ha explicado que "el problema de inmigración de Marruecos es superior al español ya que por su frontera sur, que es muy permeable porque es el desierto, están continuamente entrando de forma subrepticia personas que tardan dos o tres meses desde que llegan al lugar de tránsito hacia Europa, con lo cual son una fuente de problemas" en territorio marroquí.
Sanz Roldán ha recordado que "cuando en 2016 hubo una invasión por la guerra de Siria en Grecia y Turquía la UE dio forma a un instrumento para que se retuviera la inmigración ilegal en Turquía pero no solo para que se quedaran allí y no pasaran sino que se dio dinero para que hubiera sitios en los que los inmigrantes vivieran con dignidad y estuvieran administrados".
"Eso costó al año del orden de 1.600 millones de euros desde 2016 y este año han destinado 3.500 millones a Turquía para administrar y cuidar a los inmigrantes, y esto lo conoce la diplomacia marroquí que sabe que a ellos les han dado solo 152 millones", ha comentado.
Por ello ha propuesto "un instrumento con Marruecos como el que se tiene en Turquía" y ha estimado que corresponde a España convencer a la UE de que "es un buen camino para controlar un poco la inmigración".
De cualquier forma el exdirector del CNI ha estimado que "todo lo que se pueda arreglar en este desorden es a través del diálogo y la cooperación, hablando para que no vuelva a ocurrir, no hay otra posibilidad".