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Fedea ha analizado los dos nuevos decretos de vivienda aprobados por el Gobierno tras el desahucio de Maricarmen Abascal a sus 87 años y concluye que este paquete de ayudas mejora la posición de los inquilinos que hoy tienen contrato a costa de los propietarios actuales y de quienes buscan vivienda.

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Asimismo, el trabajo publicado por Fedea lamenta que los nuevos decretos dejen sin abordar el origen del problema, que es la producción de vivienda. "Usar la Diputación Permanente para sortear el rechazo tiene mucho de fraude de ley" .

El trabajo advierte también de que usar el distinto reparto de puestos de la Diputación Permanente para "sortear un rechazo tan reciente del Pleno tiene mucho de fraude de ley".

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Respecto a las medidas concretas, para los contratos vigentes las nuevas prórrogas, la indemnización y el tope del 2 % operan, según Fedea, como una transferencia de una sola vez desde los propietarios hacia los inquilinos actuales, que se capitaliza en un menor valor de las viviendas arrendadas.

Según los datos tributarios de 2024 que analiza el Banco de España, el 76,1 % de los arrendadores personas físicas tiene una sola vivienda alquilada, mientras que quienes tienen once o más concentran apenas el 2,4 % de las viviendas que arriendan los particulares, de modo que el coste recae sobre todo en pequeños patrimonios familiares, apuntan.

Maricarmen fue

En los contratos nuevos, el coste esperado se trasladará a rentas iniciales más altas y, en las zonas donde la renta de entrada está topada, a menos oferta, más ventas y una selección más estricta de inquilinos, que penalizará a las familias con arraigo que la norma quiere proteger, denuncian los autores, que creen que los efectos de las obligaciones de prórroga y de las indemnizaciones apenas se han evaluado.