Primer día del juicio en el Tribunal Supremo por el presunto amaño de contratos y comisiones en la compra de mascarillas durante la pandemia. En el banquillo de acusados, el hombre que lo fue todo en el PSOE, José Luis Ábalos, a su derecha, cabizbajo, Koldo García. A su izquierda y separado por un Policía el comisionista Víctor de Aldama.
Este martes, han comparecido como testigos, Víctor Ábalos, el hijo de Ábalos, que niega ser el custodio de los fondos ocultos de su padre y Joseba García, el hermano de Koldo, que ha reconocido haber recogido sobres con dinero en la sede socialista de Ferraz.
Joseba García, el hermano del exasesor ministerial Koldo García, ha reconocido este martes que acudió dos veces a la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid para recoger sobres con dinero, así como que viajó a República Dominicana y recogió un sobre con documentación como favor a Víctor de Aldama.
"Yo solamente he estado allí dos veces que recuerde y las dos para eso, no he vuelto nunca más", ha contestado en su declaración como testigo a preguntas sobre si fue a Ferraz de su abogada --también letrada de Koldo García-- y tras rechazar responder previamente a las acusaciones, al alegar que está investigado en otra causa en la Audiencia Nacional.
En concreto, el hermano de Koldo García ha contestado con un "sí" a la pregunta de su abogada de si había ido a la sede del Partido Socialista en la calle Ferraz a recoger "algún sobre con dinero en metálico para su hermano, para Patricia --en referencia a Patricia Uriz, su expareja-- o para alguien de su entorno".
Joseba García también ha reconocido que sí era conocedor de la "mecánica habitual" de su hermano, en la etapa de asesor de Ábalos, de ir con tres sobres "atendiendo a si los gastos eran del PSOE, del Ministerio o gastos personales". "Sí, era una manera de llevar su contabilidad o su control", ha dicho.
FAVORES A LA EXPAREJA DE ÁBALOS
El hermano de Koldo también ha reconocido que llegó a entregar 400 euros en metálico a Jéssica Rodríguez, expareja de Ábalos, que le había dado previamente Aldama, por mediación de su hermano Koldo. "Fueron 400 euros en un viaje; yo se los di y ya está, no pasa nada", ha señalado Joseba García, que también ha reconocido que ayudó a Jéssica Rodríguez a rellenar los partes de trabajo en la empresa pública Ineco --adscrita al Ministerio de Transportes--, y en la que ambos estaban empleados.
"La conozco una vez en Ineco, ni la contraté ni solicité contratación ni la conocía de nada. No he sido su jefe, ni siquiera su superior, era un compañero de trabajo", ha señalado sobre Jéssica Rodríguez.
Otro de los favores fue pagar dos mensualidades del piso en Madrid en el que ella vivía. "Me llamó mi hermano y me pide que, por favor, lo haga, y yo lo hago", ha contestado a su abogada, apostillando que en esos momentos ya había terminado la relación entre el exministro y Jéssica Rodríguez.
El hermano del exasesor ministerial Koldo García ha negado en el Tribunal Supremo que fuese a Punta Cana para recoger presuntos pagos del comisionista Víctor de Aldama para el exministro Ábalos, aunque ha reconocido que el "favor" de recoger un sobre del empresario.
Ha asegurado que "en ningún momento" le dijeron que iba a recoger dinero, sino un sobre con documentación que no abrió porque no es "chismoso". Al volver se lo entregó al conductor de Aldama.
Según la Fiscalía, dos de esas supuestas comisiones, de 10.000 euros cada una, fue a buscarlas Joseba García a República Dominicana en 2019 y estaban supuestamente relacionadas con adjudicaciones de contratos de mascarillas que juzga el Supremo.
Una versión que ha negado el testigo, quien ha explicado que la primera vez que viajó a Santo Domingo fue a conocer a la que ahora es su pareja, y la segunda a explorar una oportunidad de negocio relacionada con plantaciones de pitaya, hoja de tabaco y puros.
Previamente, declaró en el juicio como testigo, Víctor Ábalos, que negó ser el testaferro de su padre.
Esta tarde declarará otra testigo clave, Jéssica Rodriguez, una de las novias de Ábalos.
La responsable de personal de Ineco, Ana Araceli Arigita Bueno, aseguró este martes en el juicio que la contratación de Jessica Rodríguez, expareja de José Luis Ábalos, no pasó por el proceso de selección "habitual". Arigita admitió haber concertado una entrevista con Rodríguez, a pesar de que "no era lo habitual", pero explicó que nunca llegó a realizarse y que ella no supo si finalmente se la había contratado o no.
Jéssica Rodríguez, que declarará esta tarde, estuvo contratada en la empresa pública entre marzo de 2019 y diciembre de 2021. Percibió durante ese tiempo 34.477,84 euros pero, tal y como ella misma reconoció en fase de instrucción, nunca fue a trabajar.
Previamente se han conocido los testimonios por escrito de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
Ambos admiten contactos con Koldo sobre la compra de material sanitario pero descartan presiones del Ministerio de Transportes que dirigía Ábalos y aseguran no haber dado órdenes a sus subordinados sobre la contratación durante sus mandatos como presidentes de Baleares y Canarias, respectivamente, para comprar mascarillas a Soluciones de Gestión, la empresa vinculada al empresario Víctor de Aldama.
El Supremo autorizó que Armengol y Torres testificaran por escrito, tras solicitar no acudir a declarar de forma presencial y hacerlo de esa forma por su condición de expresidentes de Baleares y Canarias, así como por sus cargos actuales, como les permite la ley.