Un Falcon del Ejército del Aire ha despegado a las 18:09 horas (hora local) del aeropuerto Tenerife Norte con el papa León XIV a bordo tras la incidencia técnica ocurrida en el avión de Iberia que lo debía trasladar a Roma.
El rey, así como los autoridades que se encontraban en el aeropuerto, han acompañado al pontífice hasta la escalerilla de la nave, en la que también viajan sus colaboradores más cercanos. Fuentes de la Casa Real han informado de que el rey, tras despedir al papa, esperó a otro avión de la Fuerza Aérea española para regresar a Madrid.
La salida de León XIV se produce con más de tres horas de retraso sobre el horario previsto: una de ellas por la demora en los actos celebrados en Tenerife con motivo del último día de su visita a España y otras dos por la incidencia ocurrida en el avión que lo debía trasladar a Roma.
Estaba previsto que el vuelo llegue a Roma sobre las 23:00 horas mientras que el resto de la comitiva vaticana debió esperar la llegada de un nuevo avión que la compañía ha enviado desde Madrid, han informado a EFE fuentes del Vaticano. Éste estaba previsto que llegara al aeropuerto tinerfeño sobre las 20:49 horas de este noche.
La comitiva que ha acompañado al papa en su primer viaje a España está formada por unos 80 miembros de la prensa, 25 personas del equipo del vaticano y 16 miembros de seguridad.
El Papa se despidió este viernes agradeciendo "el gran afecto" con el que ha sido recibido durante su primer viaje apostólico al país y "reconfortado" con los testimonios que dan fe "del gran corazón católico de España". León XIV ha agradecido "la cálida bienvenida y la generosa hospitalidad brindada" durante su visita a España en un telegrama enviado este viernes al rey Felipe VI al dejar el territorio español tras siete días de viaje apostólico.
"Al regresar a Roma a la conclusión de mi Viaje Apostólico, deseo expresar una vez más mi gratitud a Vuestra Majestad, a las Autoridades y al pueblo de España, por la cálida bienvenida y la generosa hospitalidad brindada a mí durante esta visita", se lee en el mensaje firmado por el pontífice y divulgado por la Santa Sede, como es habitual cuando el papa concluye un viaje.