El Senado aprobó este miércoles instar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a convocar elecciones generales y a asumir su "responsabilidad" por los casos de corrupción que afectan al PSOE y a exdirigentes de este partido, como José Luis Ábalos y Santos Cerdán.
Este emplazamiento a Sánchez figuraba en una moción del PP que fue aprobada por el Pleno de la Cámara Alta. La iniciativa era igual a la que los populares presentaron la semana pasada en el Congreso, pero que no fue tramitada por la Mesa de esta institución, donde los socialistas y sus socios tienen mayoría.
En el caso del Senado, el texto, en el que se reclama a Sánchez convocar las generales, recibió 145 votos a favor, 106 en contra y dos abstenciones.
En la moción, se insta al presidente a llamar a los ciudadanos a las urnas y se le reclama asumir la "responsabilidad política necesaria" por los "múltiples casos de presunta corrupción" relacionados con sus actividades y con las del PSOE.
El texto aprobado por los senadores censura la "anomalía" de no haber tramitado en toda la legislatura ni unos Presupuestos del Estado ni haber celebrado un Debate del Estado de la Nación.
También se critica el "bloqueo político" de la legislatura.
Por último, se emplaza al Ejecutivo a "depurar responsabilidades" por el llamado 'caso Leire'. Este procedimiento judicial es definido en la iniciativa como una operación que implica a altos cargos en actuaciones "financiadas" por el PSOE para "entorpecer" las investigaciones que afectan al Gobierno, a este partido y al "entorno familiar" del presidente.
Durante el debate de la moción, el PP advirtió a los socios parlamentarios de Sánchez, como el PNV y Junts, de que, si mantienen al presidente pese a las investigaciones judiciales en marcha, se irán con él "por el sumidero de su corrupción". Así lo aseguró la portavoz popular en el Senado, Alicia García, afirmó que la iniciativa de su partido no era "contra" el Gobierno, sino "en defensa de la democracia". Reprochó a Sánchez haberse "atrincherado" y emplazó a los socios de investidura, como el PNV y Junts, a que "pasen de las musas al teatro", ya que si no se irán con el presidente "por el sumidero de su corrupción".