Con los papás al quirófano
Hasta ahora, los menores accedían solos al quirófano mientras sus padres permanecían fuera
El Hospital público Gregorio Marañón ha puesto en marcha un nuevo protocolo que permite a los padres acompañar a sus hijos al interior del quirófano y permanecer junto a ellos hasta que se quedan dormidos por la anestesia. La iniciativa busca reducir la ansiedad y el estrés que generan las intervenciones quirúrgicas en los menores y sus familias.
Hasta ahora, los menores accedían solos al quirófano mientras sus padres permanecían fuera, una situación que podía aumentar nervios y temores de mayores y pequeños. Con el nuevo procedimiento, uno de los progenitores permanece junto al niño hasta que la anestesia hace efecto y después abandona el quirófano. Tras la intervención, el menor es trasladado todavía dormido a la sala de recuperación, donde vuelve a encontrarse con sus padres antes de despertar, de modo que el primer rostro que ve el niño al recuperar la consciencia vuelve a ser el de su familia.
El acompañamiento no se limita a las operaciones. El hospital también ha extendido esta posibilidad a pruebas como resonancias magnéticas, endoscopias y tratamientos de radioterapia, siempre que las condiciones del procedimiento lo permitan. El objetivo es hacer más llevadero el paso por el hospital para los niños y convertir la presencia de sus padres en un elemento más de su cuidado durante los momentos que pueden generarles mayor inquietud.
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