Vídeo: EFE | Foto:Telemadrid
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El Ayuntamiento de Madrid ha rendido hoy un homenaje al policía municipal Jesús Rebollo, mediante una placa instalada en la plaza de Callao, próxima al lugar donde se produjo el atentado de ETA que le costó la vida el 19 de junio de 1995.

Con este tributo presidido por el delegado de Seguridad Javier Barbero, y en el que intervino con un sentido discurso un hijo del agente que tenía 17 meses cuando mataron a su padre, el Ayuntamiento ha reconocido la labor de este policía que trabajó durante 15 años en el cuerpo.

Al acto han asistido el Comisario General de Policía Municipal, Teodoro Pérez, y una amplia representación del Cuerpo de Policía Municipal.

Con la colocación de esta placa, el Ayuntamiento cumple con un acuerdo del Pleno de mayo de 2014, que decidió por unanimidad colocar placas conmemorativas en lugares de la ciudad donde hubo atentados terroristas con resultado de muerte, ha recordado Barbero.

Distritos como Centro, Carabanchel, Arganzuela o Salamanca, entre otros, sufrieron "una gran parte de los atentados. Por este motivo, el Gobierno municipal no quiere que estos hechos caigan en el olvido, ya que el terrorismo no sólo ataca a una víctima concreta, sino que es un ataque a toda la sociedad", según el delegado.

El agente Jesús García Rebollo, casado y padre de cuatro hijos, ingresó en la Policía Municipal de Madrid a los 24 años de edad, y durante sus quince años de servicio había conseguido tres menciones honoríficas, incluidas la Medalla de Policía Municipal y el Galón de mérito.

García Rebollo, junto con otros compañeros, estaba realizando tareas de desalojo y acordonamiento entre la plaza de Callao y la Puerta del Sol, tras una llamada de amenaza de bomba a un medio de comunicación.

El policía, que estaba a unos 100 metros del lugar donde estalló la bomba, fue alcanzado por un trozo de hierro desprendido por una papelera arrancada por la explosión y falleció posteriormente en el hospital.