Dos meses y medio después de la invasión de inmigrantes en Ceuta, se ha conocido que no fue el único ataque ese último día de julio a la integridad territorial. Buques de guerra marroquíes entraron en aguas de Ceuta coincidiendo con ese asalto masivo de inmigrantes a pie y nado por el paso de El Tarajal. La Armada española envió una fragata para frenar las incursiones de la Marina de Mohamed VI en el mar bajo soberanía española.
La incursión no ocurre una, sino varias veces en los primeros días de agosto y, según publica hoy El País, se produjeron maniobras, persecuciones entre patrulleros españoles marroquíes hasta el punto de casi provocar una colisión con un patrullero español.
El Estado Mayor de la Defensa mandó dos fragatas en respuesta, un despliegue que puso fin a los incidentes. Las fuentes citadas por el País no especulan si las provocaciones navales marroquíes estuvieron coordinadas con el asalto de miles de personas a la frontera.
Una información conocida el Día de las Fuerzas Armadas y en la previa de la visita de Felipe VI a Ceuta y Melilla.
La tensión diplomática está al límite: Mohamed VI está ultimando una visita a la frontera con Melilla en lo que muchos ven una respuesta directa a la visita de los Reyes a las ciudades autónomas.
Tras conocerse la noticia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una conversación informal con periodistas durante la recepción por el día de la Fiesta Nacional, ha admitido la información que este lunes adelanta el diario El País.
Sánchez no ha llegado a explicar por qué entraron esos busques marroquíes, ha dicho que fueron días muy intensos y muy difíciles y ha asegurado que hubo interlocución a alto nivel entre las fuerzas armadas de ambos países.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se ha preguntado si "hay alguien que dude que no hubo complicidad por parte Marruecos y las autoridades marroquíes" y si "alguien piensa que 80.000 personas o buques de guerra pueden transitar libremente como lo hicieron sin que las autoridades marroquíes lo supieran y lo consintieran".
Almeida ha zanjado que "eso no lo duda nadie". "Lo que pasa es que ya sabemos que oye, yo una de las cosas del cambio de gobierno que aspiro es a saber qué sabe Marruecos de Sánchez. Y espero que los españoles nos enteremos de qué sabe Marruecos de Sánchez".
Según su criterio, "es más grave lo de los buques de guerra que la entrada de 80.000" personas, aunque "todo forma parte de lo mismo"