Casi 4.400 militares, guardias civiles, policías y miembros de otras instituciones públicas han recorrido el Paseo del Prado y Recoletos ante miles de personas. Los más aplaudidos han sido las unidades de paso específico, los regulares de Melilla y los legionarios que han acudido con su mascota, la cabra babieca.
El salto de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (Papea) ha dado comienzo a la parada militar.
Al izado de la bandera ha seguido el homenaje a los que dieron su vida por España, en el que el rey y la princesa de Asturias han depositado una corona.
Cuatro Eurofigther del ala 14 han cerrado el desfile aéreo dibujando en el cielo la bandera de España con humo de colores, un hito sin precedentes en el Ejército del Aire y del Espacio y que ha sido la gran sorpresa del desfile.
Ninguno de los militares destacados en Ceuta ha desfilado en esta ocasión pero si los regulares de Melilla, unidad más condecorada del Ejército de Tierra en la historia reciente.Una