Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
(Actualizado

En el siglo XVIII un oficial de esta institución, llamado Juan Echenique en una de sus salidas nocturnas le ocurrió algo asombroso.

Llegaba al Palacio Real para realizar el cambio de guardia cuando alguien le llamó desde una balcón.

Al levantar la mirada, Echenique creyó ver a una bella mujer que le hacia gestos para que subiera.

El oficial conocido por ser un conquistador no se lo pensó dos veces. Al cabo de unas horas nuestro protagonista se despertó por el sonido de las campanas que le avisaba del cambio de guardia.

Este salió a todo prisa pero en la Calle Mayor se di cuenta que se había olvidado su espada.

Al volver al inmueble se dio cuenta que ahora presentaba una specto viejo y sin rastro de vida. Abrió la puerta y llegó a la habitación donde se encontró su espada llena de telarañas…