Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
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El río Jarama también fue en su día un campo de batalla que dejó miles de muertos a la altura de Titulcia. Durante la Guerra Civil española, se construyeron nidos de ametralladoras y una trinchera en el descampado que había frente a las confluencias del Tajuña y el Jarama. Aún podemos ver el resto de alguno de esos búnker en donde el ejército republicano se atrincheraba.

El primer frente de campo abierto

La Asociación Tajar, encargada del estudio del Patrimonio de la Guerra Civil que aún queda en el valle del Jarama, nos enseña algunos de los últimos resquicios de la famosa batalla. Son fortines excavados en la piedra que se usaban como nidos de ametralladoras. Un frente de guerra donde los soldados se protegían y vigilaban el paso del bando nacional, que estaba justo al otro lado del río.

La batalla del Jarama tenía como principal objetivo romper las comunicaciones del bando republicano con Valencia. De ahí que el bando nacional intentara cortar la carretera.

La Batalla del Jarama tuvo lugar durante la Guerra Civil española en las zonas del río Jarama a su paso por Titulcia y Morata de Tajuña

El búnker de hormigón estaba tallado en la roca con picos. Hay seis iguales en el frente de guerra de Titulcia. El interior tiene aproximadamente 1,5 metros de alto y 3,5 metros de capacidad. Junto a estos búnker, también se excavaron cuevas en donde los soldados guardaban la munición y los alimentos. En ocasiones también se utilizaban estas cuevas para dormir.

Los cerros de 'El Pingarrón' y el del 'Suicidio' fueron los escenarios más sangrientos de la Batalla del Jarama, una de las más decisivas de la Guerra Civil, y la primera a campo abierto, y en la que murieron más de 17.000 soldados de ambos bandos.