Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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La temporada de camping ha comenzado. Ya sea en autocaravana, tienda de campaña, casa móvil o el más innovador glamping, que suma glamour al camping tradicional, muchos madrileños ven en esta opción la más asequible para desconectar en verano. Algo que ya comprobaron los ingleses hace décadas, pues allí surgió en 1932 esta modalidad vacacional que llegó a España hace dos décadas y a nuestra Comunidad, en los años 70. Tanto ha gustado, que en apenas unos años este tipo de pernoctas ha aumentado en un 45% en nuestra región. Nuestro reportero Luis Vegas ha cogido su cámara para recorrer los campings más concurridos y peculiares de nuestra Comunidad.

Visitamos uno de los más antiguos de Madrid, el camping del Pico de la Miel. Situado en la Sierra Pobre, este paraíso se levantó hace 40 años por unos pastores visionarios que dejaron su profesión para transformar un antiguo humedal en un extenso camping. Hoy, sus 130.000 m2 de terreno acogen durante el periodo estival a unas 2.500 personas, lo que supone casi duplicar los habitantes del pueblo al que pertenece: La Cabrera. Un hecho que, sin duda, afecta a los negocios cercanos, que ven con buenos ojos la animación y el gasto que traen los campistas a su localidad.

Otra modalidad diferente es la conocida como ‘glamping’, el último grito de las acampadas. Ubicado en un lugar insólito y sumando el máximo glamour al camping de toda la vida, nos acercamos al recinto Monte Holiday de Gargantilla del Lozoya, donde a apenas una hora de Madrid encontramos unas peculiares cabañas levantadas en las copas de los árboles para sumergirse como nunca en la naturaleza.

Y que no se preocupen los que no están acostumbrados porque hoy día uno puede ir perfectamente equipado para acampar como si estuviera en casa. Antes de que existieran las grandes superficies comerciales del deporte, el que quería ir de camping tenía que pasar previamente por la castiza calle de Ribera de Curtidores, donde aún hoy se encuentra la mayor concentración de tiendas dedicadas a la alta montaña y, por supuesto, a la acampada. Entramos en una de las más antiguas, abierta desde 1860, donde uno de sus empleados nos muestra desde tiendas de campaña que cerradas ocupan el puño de una mano, pasando por filtros ultravioleta que purifican el agua, a un socorrido wc portátil. ¿Quieren saber cómo es?

Otra forma de irse de camping es en autocaravana. La primera de la historia se fabricó en Alemania en 1931, aunque fue una década después cuando llegó a su máximo esplendor gracias a los surfistas de California que necesitaban desplazarse con sus tablas y vivir en la playa a bajo coste. Aquí las primeras caravanas llegaron en la década de los 50 y, desde entonces, ha sido un no parar. Son auténticas casas móviles, hasta el punto de que 1.300.000 familias europeas no conciben viajar si no es a bordo de ellas. Acompañamos a Alberto y Félix, dos apasionados de estos vehículos, en su trayecto hasta el camping de Aranjuez para descubrir todos los detalles de su impresionante autocaravana y las ventajas de este tipo de turismo.