Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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La palabra Pachacamac significa ‘alma de la tierra, el que anima el mundo’ y fue el principal santuario de la costa central durante más de mil años.

Sus templos eran visitados por multitudes de peregrinos en ocasión de los grandes rituales andinos, pues Pachacamac era un acertado oráculo capaz de predecir el futuro y controlar los movimientos de la tierra.

A este santuario acudían también habitantes de todos los Andes en busca de soluciones a sus problemas o respuestas a sus dudas.

Aquí se hacían sacrificios para el Dios del Sol

El terreno de Pachacamac está ubicado en el valle de Lurín, rodeando al gran Templo del Sol donde traían a las niñas cuando cumplían la mayoría de edad para ser sacrificada como agradecimiento al Dios del Sol, considerado como el creador del universo.

A pesar de la apariencia ruinosa de este templo de más de 2.000 años que era originalmente de color rojo, es uno de los mejor conservados de todo el Imperio Inca y por la pandemia, su excavación arqueológica está prácticamente parada.

Durante nuestra visita a Pachacamac nos acompaña un guardia de seguridad y nos llama la atención ver que necesita ir armado para protegerse de los ladrones que intentan saquear los tesoros enterrados cerca del Templo del Sol.

Y, ¿por qué era tan importante este santuario en la antigüedad?

“Hasta aquí acudí gente de toda Latinoamérica a pedir sus deseos para que el Dios Pachacamac se los cumpliera y todos los peregrinos permanecían incluso meses esperando en la parte aledaña al santuario para ser atendidos”, nos ha contado nuestro madrileño Andrés que ejerce de guía en esta visita.

El Museo del Oro, una colección privada con 8.000 piezas de valor incalculable

Dejamos atrás este templo inca para dirigirnos al Museo del Oro, uno de los más importantes de Perú.

Este museo es una colección privada del empresario y diplomático Miguel Mújica Gallo, aunque actualmente la dirección la llevan sus hijos.

Lo primero que nos llama la atención es que las puertas de entrada al edificio están blindadas para proteger la gran cantidad de oro que hay en su interior donde, además, hay cinco salas completamente blindadas como si fuesen la caja fuerte de un banco y que nos han abierto en exclusiva para Madrileños por el mundo.

En el Museo del Oro también se encuentran 8.000 piezas arqueológicas procedentes de las culturas pre-inca e inca como armas decoradas con motivos en oro que Mújica Gallo empezó a coleccionar cuando tenía 14 años.

Y es que antiguamente había tanta cantidad de oro en Perú que sus habitantes no apreciaban su valor por lo que lo cambiaban a los españoles en la época de la colonización por los espejos que ellos traían y que no habían visto nunca.

En la actualidad, Perú produce 150 toneladas de oro al año, siendo el sexto productor de oro a nivel mundial.Para finalizar nuestra visita vamos a la sala de las momias procedentes de distintas civilizaciones de toda la costa de Perú.

La entrada a este museo cuesta 8 euros, aunque ahora por la pandemia por coronavirus permanece cerrado al público.